Granada

Todo esto es lo que hay del que fuera presidente de la II República Española en el cementerio de Montauban. Descubrir la localización de la modesta tumba fue una odisea bajo un justiciero sol de julio, pues el "guardián" no estaba para informarnos. Durante casi una hora paseamos por las calles, sin hallar rastro alguno. Al final, cuando el responsable llegó, nos acompañó amablemente, "en su coche", al lugar donde reposan los restos de Azaña.
Ni una sola indicación en la entrada del cementerio. ¿Por qué no señalar que allí yace un gran estadista y jefe de Estado de España? E incluso, ¿por qué no poner un plano con ubicación de la tumba? Tal vez la Ley de la Memoria Histórica diga algo que se pueda hacer al respecto. Tal vez le podría corresponder hacer algo al Gobierno de España.